Javier Bello revisa el resultado de las actuaciones emprendidas tras la sucesión de borrascas del último invierno
Torre Alháquime dispone de tres vías de acceso a término municipal y las tres están adscritas a la red provincial de carreteras de Diputación: la CA-9106 y la CA-9108, que comunican con la autonómica A-384, y la CA-9120 que enlaza con Setenil. Todas estas conexiones sufrieron severos estragos tras la sucesión de borrascas del último invierno; de hecho, para la reparación de los daños y la restitución de la vialidad, Diputación ha invertido 3.253.950 euros a través de dos contratos suscritos mediante el procedimiento de emergencia. El responsable del Área de Cooperación de la institución provincial, Javier Bello, ha comprobado los resultados de estas intervenciones junto al alcalde de Torre Alháquime, Pedro Barroso y personal técnico de Diputación.
En la CA-9106, en apenas medio kilómetro (del punto 2,450 al 2,920), se registraron dos deslizamientos del carril exterior ocasionados por la pérdida de sustento de la plataforma, así como la rotura de sistemas de drenaje y el aterramiento de las cunetas. En la CA-9108, aneja al arroyo Romaila, se reprodujeron daños muy similares como consecuencia de la crecida de dicho cauce y su devastador efecto en muros de escollera, terraplén y obras de drenaje. La reparación de estas dos carreteras fue contratada a la empresa Canteras de Almargen conforme a un presupuesto de 950.192 euros (IVA incluido). Esta intervención propició inicialmente la retirada de los materiales desprendidos en taludes y cunetas, la posterior estabilización de las plataformas mediante la compactación de los muros de escollera y la restitución del drenaje.
En febrero, en lo peor del tren de borrascas, “una de las prioridades de Diputación fue evitar que ninguna población quedara incomunicada”, tal como ha recordado Javier Bello. Esa consigna motivó que se redoblaran esfuerzos por parte de las Brigadas de Carreteras de la institución provincial y se contrataran efectivos y maquinaria de empresas externas. Gracias a esta implicación se logró, en el caso de Torre Alháquime, recuperar el tráfico en la CA-9106; similar procedimiento se llevó a cabo en otras vías provinciales para evitar la incomunicación de Grazalema o de Alcalá del Valle.
Javier Bello, durante su estancia en Torre Alháquime, junto al alcalde Pedro Barroso, también revisó las obras que aún se emprenden en la CA-9120 pero que no impiden que se pueda circular por esta vía. Esta carretera sufrió la crecida del río Trejo. La fuerza del agua ocasionó la rotura de un muro de escollera en el punto kilométrico 1,800; dos deslizamientos de ladera; el socavamiento del talud en uno de los estribos del puente sito en el punto 4,100; roturas totales y parciales de la plataforma así como importantes destrozos en el drenaje de las cunetas.
La reparación en esta vía, que enlaza con Setenil y ejecuta la empresa Eiffage Infraestructuras, incluye la restitución de los muros que sustentan la plataforma a través de pantallas de micropilotes; además de una mejora en profundidad de los sistemas de drenaje y la reconstrucción de la calzada. Diputación destinó a estas obras 2.303.758 euros (IVA incluido).
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